Tejido Epitelial

Tejido Conectivo

Tejido Muscular

Tejido Nervioso

Tejido Epitelial

martes, 16 de febrero de 2010

TEJIDO EPITELIAL

Todos los epitelios poseen características que les son comunes, como encontrarse formados por células adheridas entre sí y con escasa sustancia extracelular, formar capas celulares que revisten superficies separando compartimentos, formar agrupaciones de células que pueden secretar diferentes compuestos, y carecer de vasos sanguíneos.

Dado que los vasos sanguíneos generalmente no penetran en los epitelios, su nutrición depende de su relación con el tejido conectivo que sí está vascularizado. De esta forma los epitelios se mantienen por difusión de los nutrientes que llegan hasta el tejido conectivo. Entre estos dos tejidos se encuentra la membrana basal, que debe ser atravesada por los diferentes compuestos para alcanzar a las células epiteliales. Cabe aclarar que si bien los epitelios son avasculares, sí están inervados por terminaciones nerviosas libres. Además, las células de algunos epitelios de revestimiento también cumplen una función sensorial; son los neuroepitelios que se encuentran en los órganos del oído, del olfato, etc.

Los epitelios de revestimiento cubren superficies externas o cavidades corporales y se apoyan sobre una capa de tejido conectivo. En el caso de los epitelios que revisten cavidades húmedas se emplea el término de membrana mucosa para designar este conjunto de epitelio más conectivo, y el término de corion o lámina propia para designar a este último tejido.


Formas de las células epiteliales

Según las condiciones funcionales a las que se encuentren sometidos, los epitelios de revestimiento varían de un órgano a otro: pueden tener una o más capas, presentar diversos aspectos morfológicos y varios tipos celulares, y puede presentar especializaciones celulares. Así los epitelios con funciones de absorción y/o excreción son simples, y los epitelios cuya función es la protección son estratificados. Por ejemplo, en el intestino donde se realiza la absorción de nutrientes, el epitelio es cilíndrico simple y las células presentan en su borde apical microvellosidades que aumentan su superficie de contacto con el medio y hacen más eficiente el proceso de absorción. Al microscopio óptico esta especialización se observa como la chapa estriada.

La piel, cuya función es proteger al organismo contra posibles lesiones y la pérdida de líquidos, posee un epitelio plano estratificado queratinizado. Como en este caso se trata de un epitelio muy grueso, el tejido conectivo forma papilas que penetran el epitelio acortando la distancia de difusión de los nutrientes hasta las células de las capas superficiales.

Las células del tejido epitelial se renuevan constantemente, es por eso que presenta una actividad mitótica marcada. En el caso de los epitelios estratificados, las células de la capa profunda o basal son las que se reproducen continuamente originando nuevas células que reemplazan a las más superficiales, que se descaman. La velocidad de la renovación epitelial es variable, dependiendo de diversos factores. Por ejemplo, el epitelio intestinal se renueva cada 2-5 días y el epitelio del páncreas se renueva cada 50 días.

Las características recién analizadas para un epitelio pueden modificarse bajo ciertas condiciones patológicas, o debido a la acción de hormonas o vitaminas. Una modificación es la metaplasia, que implica la transformación de un epitelio en otro y puede deberse a varios factores. Por ejemplo, la carencia de vitamina A en la dieta produce la transformación de diferentes epitelios en un epitelio plano estratificado queratinizado. En las vías urinarias esto predispone a la formación de cálculos, en las vías respiratorias aumentan las infecciones debido a la desaparición de las cilias y a la disminución de la secreción de mucus. La acción del humo en los fumadores crónicos puede ser la causante de estas alteraciones en los epitelios traqueal y bronquial.

Las hormonas sexuales femeninas inducen la modificación de las células epiteliales de la vagina y el útero, la hormona tirotrófica hipofisiaria induce la reproducción de las células epiteliales de los folículos tiroideos, aumentando la secreción de estas células.

De todo lo recientemente analizado se desprende que el tejido en estudio no es inerte, sino que modifica su estructura y función de acuerdo a la acción de muy diversas sustancias.

El cáncer puede originarse en epitelios. Las células cancerosas adquieren la capacidad de atravesar la membrana basal, invaden el tejido conectivo y penetran en los vasos linfáticos, y a veces en los sanguíneos, alcanzando a todo el organismo. Las células anormales se reproducen a gran velocidad pudiendo caer en la luz del órgano en que se originan. Así el lavaje y aspiración del contenido de ciertos órganos, por ejemplo el estómago, posibilita la búsqueda de células malignas. El líquido extraído se centrifuga, se realiza un extendido con el sedimento y se procesa este material para observarlo con un microscopio. También puede practicarse una biopsia, obteniéndose un preparado para la observación microscópica. La importancia de estas técnicas radica en la posibilidad de obtener un diagnóstico antes de que las células cancerosas hayan adquirido la capacidad de atravesar la membrana basal.

Descripción de Preparados Histológicos

Se aconseja comenzar el análisis de cualquier preparado con el objetivo de menor aumento (4X ó 5X) y pasar sucesivamente por todos los aumentos hasta llegar al de mayor aumento (40X ó 60X). En general, este objetivo es el aconsejado para analizar los detalles finos o aquellas estructuras muy pequeñas para ser distinguidas con aumentos menores.

1- Piel

Al recorrer el preparado con el objetivo de 5X se distinguen dos zonas claramente diferentes: un borde formado por un tejido fuertemente teñido, más basófilo y con mayor densidad celular, es el EPITELIO. La otra zona, sobre la que se asienta este epitelio, acidófila y abundante es el TEJIDO CONECTIVO.


Micrografía de Piel (5X) H&E

Para estudiar el epitelio, lo colocamos en el centro del campo y a continuación pasamos a mayores aumentos. Con el objetivo de 10X distinguimos los núcleos epiteliales que se disponen en varias capas, podemos concluir que se trata de un epitelio estratificado. Estos núcleos son diferentes entre sí dependiendo de la profundidad a la que se encuentren dentro del epitelio: los núcleos de la capa basal son elongados y los superficiales planos, mientras que los de ubicación intermedia son redondeados. Según se desprende de la morfología nuclear, las células basales son cilíndricas, las de posición intermedia son poliédricas y las superficiales son planas: se trata de un epitelio plano estratificado. El citoplasma de las células basales es basófilo y se va tornando, según avanzamos hacia la luz, gradualmente eosinófilo. Por último, por fuera de la capa de núcleos más externa, se observa una banda marcadamente eosinófila sin núcleos y de un espesor variable: es la capa de queratina.


Micrografía de Piel (10X) H&E

2- Vejiga

Con el objetivo de menor aumento se observa que se trata del corte transversal de un órgano hueco, o bien de una porción de esta pared, cuya mucosa se encuentra muy plegada (la luz puede estar totalmente ocupada por estos pliegues). A este aumento es posible distinguir el epitelio, en contacto directo con la luz interna del órgano.

Con el objetivo de 10X se distinguen varias capas de núcleos, por lo que el aspecto general del epitelio es de mayor basofilia (a bajos aumentos) que el resto del órgano. Colocamos el tejido epitelial en el centro del campo y pasamos al objetivo de mayor aumento.


Micrografía de Vejiga (10X) H&E

Con el objetivo de mayor aumento se observa que las células más superficiales son grandes con núcleos más o menos aplanados, cuando se ubican en lo alto de un pliegue, y son células grandes con núcleos redondeados y superficie luminal convexa, si se encuentran en la base de los pliegues. Muchas de las células superficiales son binucleadas. Los núcleos de las células basales son ovalados o redondeados, correspondiendo a células poliédricas, cúbicas o cilíndricas. Se presenta un polimorfismo nuclear que evidencia un polimorfismo celular, este tejido es un epitelio polimorfo o de transición.


Micrografía de Vejiga (40X) H&E

3- Tráquea

Con el objetivo de 5X comprobamos que se trata del corte transversal de un órgano hueco. Una estructura característica que se observa en la pared de este órgano es un tejido teñido, de forma más o menos homogénea, de color azul violeta: un tipo de cartílago. Con este mismo aumento ubicamos el tejido que tapiza la luz interna de esta estructura hueca en el centro del campo, a continuación pasamos al objetivo de 10 aumentos.


Micrografía de Tráquea(10X) Tricrómico

constituido por núcleos cilíndricos. Con el objetivo de 40X visualizamos más claramente estos núcleos: aunque morfológicamente son todos similares se disponen, alternadamente y paralelos entre sí, en dos niveles (uno superficial y otro basal), sin llegar a formar dos capas. Este aspecto de estratificación es solo aparente, pues todas las células están en contacto con la membrana basal; por esto el nombre que recibe este epitelio es de seudoestratificado. Este mismo objetivo permite apreciar que del borde apical de estas células nacen, hacia la luz, delgadas estructuras que se agrupan en manojos. Se trata de cilias, por lo tanto estamos en presencia de un epitelio seudoestratificado ciliado.


Micrografía de Tráquea(40X) Tricrómico

4- Intestino Delgado

Con el objetivo de 5 aumentos observamos el corte transversal de una estructura tubular cuya luz no puede distinguirse bien pues en su interior hay numerosas formaciones irregulares y más o menos grandes. Estas representan cortes en distintas incidencias de evaginaciones de la mucosa del órgano llamadas vellosidades intestinales, que no deben confundirse con las formaciones redondeadas, pequeñas y basófilas ubicadas en la lámina propia de la mucosa intestinal que representan cortes transversales de glándulas.


Micrografía de Intestino Delgado(5X) H&E

Con el objetivo de 10X, o de 20X, distinguimos que las vellosidades se encuentran formadas por dos tejidos muy distintos: uno dispuesto a forma de empalizada (en contacto con la luz), recubriéndolas, con núcleos cilíndricos y paralelos entre sí que se disponen perpendiculares al contorno del órgano; y otro tejido situado en el centro de la vellosidad cuyos núcleos pequeños se disponen al azar. El tejido más externo, descripto en primer término, es el epitelio.

El uso del objetivo de 40X nos permite distinguir con claridad que el epitelio está formado por células cilíndricas, con núcleos centrales y dispuestos en una sola capa. Concluimos que se trata de un epitelio cilíndrico simple. Dada la dificultad para observar los límites intercelulares con el microscopio de luz, es muy importante el correcto análisis de los núcleos para realizar el diagnóstico del epitelio. Con este mismo aumento, y micrometrando, observamos en el borde apical del epitelio una delgada línea eosinófila conocida como chapa estriada e, intercaladas entre las células epiteliales cilíndricas, otro tipo celular mucho más claro, con núcleos basales y aplanados, llamadas células caliciformes.


Micrografía de Intestino Delgado(40X) H&E

5- Tiroides

Con la lupa observamos un órgano con múltiples formaciones esféricas revestidas por una hilera de células, que encierran un contenido acelular, homogéneo y eosinófilo. Estas formaciones son los folículos tiroideos. Centramos el borde celular que reviste estas formaciones, y lo estudiamos con los siguientes aumentos.


Micrografía de Tiroides(5X) H&E

Con el objetivo de 20X se distingue claramente que los folículos están formados por una única capa de células con citoplasma eosinófilo y un núcleo redondeado central; se deduce que se trata de un epitelio cúbico simple.


Micrografía de Tiroides(20X) H&E

6- Vaso sanguíneo

En cualquiera de los preparados ya descriptos, con el objetivo de 10X (ó 40X) recorremos con atención el tejido ubicado por debajo del epitelio (tejido conectivo): buscamos distinguir cortes transversales, longitudinales u oblicuos de estructuras tubulares que contienen cantidades variables de células anucleadas, redondeadas teñidas de color rojo anaranjado brillante. Estas estructuras son vasos sanguíneos.


Micrografía de Arteria Elástica(10X) H&E

Continuamos la observación con el objetivo de 40 aumentos. Confirmamos que se trata del corte de una estructura tubular cuya luz está tapizada por una única hilera de células con núcleos aplanados, cuyo eje mayor sigue el contorno de la luz del órgano, es un epitelio plano simple llamado endotelio.


Micrografía de Arteria Elástica(10X) H&E

TEJIDO EPITELIAL GLANDULAR

Las glándulas son estructuras epiteliales cuyas células tienen la capacidad de producir secreciones. Los productos de secreción pueden consistir en proteínas, complejos de hidratos de carbono y proteínas, o lípidos. De acuerdo a donde libere el producto de secreción, una glándula puede ser endocrina o exocrina. Las primeras liberan sus productos a la sangre o linfa, mientras que las otras lo hacen a un sistema de conductos que finalmente se abren al epitelio de revestimiento del que se originaron. Las glándulas pueden ser unicelulares o multicelulares.

Las glándulas exocrinas multicelulares están formadas por un sistema de conductos y una porción secretora, esta porción está formada por un número variable de unidades estructurales llamadas acinos, o alvéolos, según cuál sea su morfología. Estas estructuras constituyen las unidades anatómicas y funcionales de las glándulas, y se clasifican según la naturaleza de la secreción que producen.

Los acinos serosos elaboran un líquido de viscosidad similar a la del suero, cuyos solutos son minerales y proteínas. Estas proteínas son sintetizadas por las células acinares por lo que estas células son ricas en ARN. Esto hace que los acinos sean basófilos. Los acinos mucosos segregan mucus, un material viscoso de función lubricante y protectora. El mucus se almacena dentro del citoplasma celular en forma de mucígeno, una glucoproteína que al ser liberada, se hidrata y forma un gel viscoso y elástico llamado moco.

La regulación de la secreción puede darse a través del sistema nervioso autónomo, a través de hormonas, o a través de ambos mecanismos. Como todas las unidades secretorias toman de la sangre los elementos para formar sus secreciones, la regulación nerviosa puede efectuarse modificando la irrigación a estas glándulas. La visión o la detección olfativa de un alimento puede aumentar la secreción de ácido, de moco y de enzimas digestivas en el estómago, y la cantidad de saliva que llega a la boca. Eso es un ejemplo de la relación entre el sistema nervioso y la actividad glandular.

Son raras las enfermedades que afectan a las glándulas exocrinas en conjunto. Un ejemplo es la mucoviscosidosis que se caracteriza por una secreción anormalmente viscosa de las glándulas afectadas, por lo que se taponan los conductos excretores. En el caso del páncreas, los pacientes no digieren correctamente los alimentos, por lo que aparecen problemas digestivos, diarrea y pérdida de peso. En las glándulas mucosas de los bronquios las infecciones son más probables, con la consiguiente aparición de bronquitis e infecciones pulmonares. También resultan afectadas las células caliciformes del intestino, originando obstrucción intestinal. Por su parte, las glándulas sudoríparas producen una secreción rica en sodio y cloro; al transpirar excesivamente los enfermos sufren pérdidas elevadas de estos minerales poniendo en riesgo sus vidas.

Descripción de Preparados

1- Intestino grueso

El uso del objetivo de 5X nos permite observar que se trata del corte transversal de una estructura tubular. Se reconoce fácilmente la mucosa por ser la capa más interna, por su grosor y complejidad apreciables y por ser, en general, más basófila que el resto de las capas. Se advierte que el epitelio de esta capa no solo recubre la luz del órgano, sino que también se invagina hacia el interior de la pared intestinal originando estructuras tubulares cuya luz central se comunica con la del órgano: son glándulas tubulares simples llamadas glándulas de Lieberkhün. Estas glándulas se observan en cortes transversales, longitudinales u oblicuos (por esto sus luces pueden aparecer alargadas) dentro de la mucosa intestinal, rodeadas por el tejido conectivo que conforma el corion de esta capa.

El uso del objetivo de 40 aumentos (o el de 10X) permite reconocer el epitelio que recubre la luz del órgano: se trata de un epitelio cilíndrico simple. También pueden observarse, intercaladas entre las células epiteliales comunes, otras células de citoplasma claro; las células caliciformes. Estas células son claras debido a la imagen negativa del material de secreción (este ha sido extraído por la técnica utilizada) y sus núcleos basófilos, aplanados y ubicados en la parte basal de las células se diferencian fácilmente de los correspondientes a las otras células epiteliales (cilíndricos y localizados en el centro de las mismas).

2- Glándula submaxilar

Si se recorre todo el preparado con el objetivo de 5X se distinguen dos regiones estructuralmente diferentes: la primera formada por estructuras redondeadas, pequeñas y fuertemente basófilas, los acinos, y la segunda formada por un tejido acidófilo que agrupa a los acinos (y a los conductos de excreción) en porciones de tamaño variable. Este último, el tejido conectivo, separa el parénquima del órgano (conjunto de acinos y conductos) en lóbulos y lobulillos; constituyendo el estroma.

Con el objetivo de 10X se observa un lobulillo: se identifican claramente los acinos y, entre ellos, se distinguen algunos cortes de conductos cuya pared está formada por células epiteliales de citoplasma netamente acidófilo y núcleo redondeado central; se trata de los conductos excretores de la glándula.

Con el objetivo de mayor aumento se distinguen dos tipos de acinos: unos basófilos (los más abundantes) y otros más pálidos y grandes que los anteriores. El acino basófilo está formado por células que presentan intensa basofilia en el tercio basal del citoplasma, porción en la que también se ubican los núcleos redondos. La luz de estos acinos no se observa en la mayoría de los cortes. Esta descripción corresponde a los acinos serosos. El otro tipo de acino está formado por células de citoplasma rosado muy pálido, con núcleos basófilos y aplanados contra el polo basal de las células. En general, el tamaño de estos acinos es mayor que el de los serosos y se observa frecuentemente su luz central. Estos son los acinos mucosos. Los acinos mixtos son acinos mucosos que presentan semilunas serosas de von Ebner rodeándolos.

Continuando la observación con este objetivo se logra la diferenciación entre los distintos niveles de los conductos excretores. Dentro de los lobulillos se observan dos tipos de conductos: los conductos excretores estriados (intralobulillares propiamente dichos) que se encuentran rodeados por escasa cantidad de tejido conectivo y formados por células epiteliales cilíndricas fuertemente eosinófilas; y los conductos intercalares, de diámetro inferior al de los acinos y rodeados por estos, cuya luz está limitada por células cúbicas bajas. Por fuera de los lobulillos, puede hallarse conductos de gran diámetro, rodeados de abundante tejido conectivo y cuya pared está formada por un epitelio seudoestratificado e incluso estratificado: son los conductos interlobulares.

Si bien la luz de los conductos excretores es variable, generalmente es mayor que la luz acinar.

NOTA: En las glándulas salivales los conductos excretores intralobulillares propiamente dichos son muy notorios, recibiendo un nombre particular: conductos estriados.

La descripción dada aquí vale para las otras glándulas salivales, lo único que varía en cada caso particular es la proporción relativa de acinos mucosos y serosos.

3- Próstata

Con el objetivo de 5X observamos el corte de un órgano macizo formado por estructuras epiteliales, con aspecto sacular, rodeadas por un estroma marcadamente acidófilo. Las formaciones epiteliales que adoptan una estructura glandular presentan un aspecto más basófilo, en comparación con el estroma, y rodean una luz amplia y evidente. El tamaño de la luz de las unidades secretorias marca la diferencia con las glándulas acinares; se dice que la próstata es una glándula alveolar.

Con el objetivo de 40 aumentos estudiamos el epitelio alveolar: es cilíndrico o cúbico alto; lo que también implica una diferencia con las unidades acinares, pues en estas últimas no resulta evidente (utilizando el microscopio óptico) la morfología celular.

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